Me quiero divorciar. ¿Qué hago? Primeros pasos a seguir.
Durante las vacaciones de verano, muchas parejas pasan de verse durante unas horas al día a ser inseparables durante semanas. Normalmente, cuando las cosas van bien, es agradable compartir el tiempo con la pareja; pero a veces algunas parejas se dan cuenta de que la relación no funciona y es mejor dejarlo. Entonces vienen las dudas: ¿Qué hago? ¿Cómo se lo digo? ¿Primero me asesoro y luego se lo digo?
En este artículo vamos a intentar explicar, desde nuestra experiencia, cuáles son los pasos que seguir para que el divorcio sea lo menos traumático posible y para que la pérdida emocional y económica sea mínima, dentro de lo que supone dejar atrás un modo de vida de varios años con una persona de la que se ha estado enamorado/a.
Pasos a seguir:
- Asesorarme con una persona profesional de la abogacía.
- Comunicar a la pareja la decisión de divorciarse.
- Iniciar los trámites del divorcio.
Vamos a detallar mejor los pasos a seguir:
1) Asesorarme con una persona profesional de la abogacía.
Es importante contactar con un/a abogado/a especialista en derecho de familia (divorcios) para que nos asesore sobre nuestro caso concreto, qué soluciones existen y qué consecuencias conlleva cada solución. A modo de ejemplo, nos asesorará sobre el uso de la vivienda familiar, la relación con los hijos en común, el régimen de guarda y custodia, las visitas con los hijos, la pensión de alimentos o la compensatoria al cónyuge, los gastos de la casa, de la hipoteca, qué pasa con el dinero en común, el uso del coche, …
Se trata de contarle a la abogada la situación familiar real, para que conozca cuál es el punto de partida, y para que pueda recomendar a la clienta cuáles son las soluciones que existen a sus dudas iniciales.
En este caso, aparte del abogado, también pueden intervenir otros profesionales: una psicóloga, servicios sociales, … dependiendo de la situación familiar concreta.
2) Comunicar a la pareja la decisión de divorciarse.
Esta es la parte más difícil. La pareja se lo puede esperar o no, puede aceptarlo o no; es decir, puede reaccionar de muchas formas. Lo ideal es que acepte la situación y busque la mejor salida para todas las partes: la pareja y los hijos en común; pero no siempre ocurre así.
Hay algo que debemos tener claro: cualquier pareja se puede divorciar, sin tener que justificar el motivo; y también que a nadie se le puede obligar a continuar con su pareja. Las relaciones de pareja se inician libremente y finalizan del mismo modo.
3) Iniciar los trámites del divorcio.
El cliente ya ha dado el paso más complicado: decirle a su pareja que se quiere divorciar. A partir de aquí empieza el trabajo de la abogada y su equipo.
Dependiendo de cómo se lo haya tomado la pareja se pueden hacer unas cosas u otras.
3.1 Si se lo ha tomado bien y quiere solucionarlo a buenas.
Esta es la situación ideal y la solución más inteligente. La pareja puede pactar qué quiere que suceda tras el divorcio, es decir, tomar sus propias decisiones, con la supervisión de un abogado especialista. Lo ideal es que cada cónyuge tenga su propia abogada que le asesore.
Dependiendo de varios factores (hijos, bienes a repartir, …), se puede tramitar el divorcio a través de:
- Notaría: es un trámite muy rápido y más económico inicialmente, pero solo se puede usar si no hay hijos menores o incapaces. Tampoco es recomendable si hay bienes a repartir, porque fiscalmente conlleva tener que liquidar impuestos por el reparto de bienes.
- Juzgado: es un trámite más lento y menos económico inicialmente. Se debe usar obligatoriamente cuando hay hijas menores o incapaces. Es recomendable si hay bienes a repartir, porque no conlleva pago de los referidos impuestos.
En este caso, a veces es bueno usar la herramienta de la mediación familiar. Se trata de una persona experta en mediación, que facilita el diálogo entre la pareja, para que alcancen acuerdos sobre el divorcio. Normalmente, los pactos entre las partes se cumplen mejor.
3.2 Si no se lo ha tomado bien, ¿qué soluciones existen?
Pues no queda más remedio que presentar una demanda en el Juzgado y pedir que sea el Juzgado quien se ocupe de poner solución a la nueva situación familiar.
En la demanda se debe pedir que se regule todos aquellos aspectos importantes en un divorcio, como es la patria potestad, la guarda y custodia, el régimen de visitas, las vacaciones, la pensión de alimentos de los hijos o la pensión compensatoria, el uso de la vivienda familiar, y otros muchos. Es decir, se trata de pedir que el Juzgado establezca soluciones a la nueva situación.
Una vez admitida la demanda, se le da una copia al otro progenitor para que pueda contestarla y para que diga si está conforme o no con los que se pide y qué solución plantea para resolver las situaciones planteadas.
Tras la contestación, el Juzgado citará a las partes a un juicio y decidirá a quién le da la razón, estableciendo el Juzgado la solución a todos los problemas planteados. Algunas veces ocurre que no gusta a nadie la solución y otras que uno gana y el otro pierde. No obstante, es la decisión del Juzgado, que siempre velará por el interés de los hijos menores.
En importante saber que, desde que se presenta la demanda, hasta que se celebra el juicio, siempre se puede llegar a un acuerdo, bien por negociación entre las partes y sus abogadas, bien a través de la mediación familiar.
Desde www.oscarvanoabogados.es podemos asesorarte si has tomado la decisión de divorciarte, o si tienes dudas sobre qué hacer. Puedes mandarnos un correo electrónico a oscarvano@icav.es o llamarnos en horario de oficina al teléfono 669400200.
